Semblanza
Mario Zúñiga Fallas.
Nació el 21 de agosto de 1952 en San José.
Médico jubilado, estudió medicina en la URSS.
Ha publicado algunos de sus poemas en la Antología de poesía puntarenense Letras de Arena y en Revistas de Costa Rica e internacionales.
Representante de Arte Poética Latinoamericana capítulo de Puntarenas
Autor:
Mario Zúñiga Fallas
Representante de APL
de Costa Rica
Poema:
El manglar
Aquí desde la angostura
me he puesto a recordar
aquellas columnas de humo
a lo largo del manglar
esas eran carboneras
que quemaban sin parar
la madera de los mangles
tesoros del humedal.
Ya no existen las columnas
ni su olor singular
se ha prohibido para siempre
destruir el verde manglar
ha ganado la cordura
y la pesca artesanal,
ganó la naturaleza
y el mundo en general.
Es esta un área pequeña
que se pudo rescatar
debemos seguir luchando
para salvar muchas más.
Derechos reservados del autor.
Autor:
Mario Zúñiga Fallas
Representante de APL
de Costa Rica
Poema:
El bosque
Epígrafe
¿Existes? claro que sí
mas peligra tu existir
como la bella GUACAMAYA
o el gracioso TAPIR
y de la misma manera
está en riesgo el TITÍ
y aunque usted no lo crea
el gigante MANATÍ...
El viento susurra en tus hojas
sus melodías sin fin
se divierte entre las ramas
de los árboles de aquí,
se oye el trinar trinar de las aves
el manantial nace aquí
que brota entre las raíces
de este bello jardín
se desliza cuenta abajo
serpenteando por ahí
es ya caudaloso río
que da vida a mi país
alimentando los mares
que te alimentan a ti.
Entre tus brazos y dedos
hay nidos de colibrí,
se escuchan las guacamayas
Parloteando en un festín
o se esconde temeroso
en pequeñuelo tití
¡Cuanta fauna hay en tu flora!
¡Cuanta vida nace en ti!
Eres vida, eres belleza,
eres riqueza sin fin
No se ¿Por qué no te cuidan?
si no pueden sin ti vivir.
Poema:
El matapalo
Verdeguaba alegre, de día cantaba,
la brisa marina besando sus hojas
volando de paso murmullos dejaba.
Miraron tus hojas siempre embelesadas ocasos hermosos,
bellas madrugadas;
durmieron sus noches
miles de parvadas,
posando en parejas bien acurrucadas,
Graznidos y trinos la Punta escuchaba,
triunfante florece siempre la Alborada.
Trombas y tomentas, lluvias torrenciales
golpearon tu tronco mecieron tus ramas
¿Cuántas noche tibias, frías madrugadas? quinquenios de dicha,
décadas pasadas,
quizá más de un siglo miró tu enramada.
De pronto rugiendo gritando exaltada mostrando sus dientes la sierra ladraba.
Tus ojos curiosos miran asombrados
tus finos oídos oyen asustados
estruendo endiablado nunca escuchado.
Un ruido infernal te amputa una rama
y un grito de angustia nos sale del alma,
te duele, me duele, nos duele esa rama,
luego cae otra, después otra rama,
tu cabello hermoso verde filigrana
ha caído muerto tu cabeza es calva
Te tronchan el tórax, tu panza, tus patas
y lloran tus dedos lágrimas de savia
de mi alma brotan de sangre mil lágrimas .
HIGUERÓN tu nombre
matapalo el hombre.
Derechos reservados del autor.
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